miércoles, 22 de octubre de 2014

Las políticas del Banco Mundial están empobreciendo a los pequeños agricultores de todo el mundo





Establecido en 1944 con el objetivo de reducir la pobreza, el Banco Mundial, con sede en Washington DC, es una institución financiera internacional que proporciona ayuda financiera y técnica, además de servicios de asesoramiento para mejorar el desarrollo en los países pobres y en transición.
A pesar de sus metas loables, las actividades del Banco Mundial y su influencia excesiva sobre las decisiones políticas en los países en desarrollo han sido foco de controversia durante muchos años. Innumerables manifestaciones denunciaron los objetivos neoliberales del Banco, incluyendo cuando impuso políticas de condicionalidad injustas, medidas de austeridad que niegan el derecho a la educación o a la asistencia medica, o  apoyo a  proyectos destructores con respecto al medio ambiente, y falsos alivios de deuda. Los programas de ajuste estructural iniciados por el Banco durante la década de 1980 resultaron en el empobrecimiento de millones de personas en los países en desarrollo, ya que forzaron el fin de la intervención del estado y requirieron la extensa liberalización de las economías como condiciones para recibir los prestamos del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional. Los programas de ajuste estructural fueron muy criticados por la sociedad civil hasta su abandono oficial en 2002.

Aunque casi el 80 por ciento de la comida consumida en África subsahariana y en Asia es producida por los pequeños agricultores, el Banco niega la importancia de la agricultura familiar para el desarrollo rural sostenible y la seguridad alimentaría. Los pequeños agricultores representan 80 por ciento de todas las explotaciones en el mundo  en desarrollo. Por lo tanto, las inversiones de los propios pequeños agricultores, y no las inversiones extranjeras, son la principal fuerza sosteniendo la agricultura y deben ser alentadas. Acentuando aun más su desconexión con la realidad, el Banco opta por pasar por alto el record negativo de la inversión extranjera directa en los países receptores. En consecuencia, las comunidades rurales y los pequeños agricultores han sido victimas recurrentes de los proyectos de desarrollo apoyados por la inversión extranjera directa que han resultado en graves daños ambientales, el desplazamiento forzado de las comunidades locales, y el acceso restringido o prohibido a las tierras ancestrales y los recursos naturales.

El Instituto  Oakland y diversas Organizaciones Internacionales están denunciando las practicas del Banco Mundial y las imposiciones que a través de diversos organismos instituidos por el,  como el "Doing Business” esta ahogando a los pequeños agricultores y arrebatándoles sus tierras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Luchemos por evitar el Cambio Climático

Es importante que vayamos leyendo informes sobre el Cambio climático y nos enteremos seriamente de sus causas y de lo mucho que se puede ayu...