sábado, 9 de enero de 2021

Por un mundo justo

Interesante articulo de Jose Eizagurirre

https://www.porunmundomasjusto.es/por-una-sociedad-de-bajo-consumo/

viernes, 8 de enero de 2021

Pacto de migración de la UE: No hagas del hombre un número

 La Comisión de Conferencias Episcopales de la Comunidad Europea reacciona en un documento publicado este miércoles al Pacto Europeo sobre Migraciones y Derecho de Asilo propuesto por la Comisión Europea. Comece enfatiza tres puntos: solidaridad, cooperación internacional y gestión de fronteras.

Noticias del Vaticano

La propuesta de Pacto Europeo tiene como objetivo establecer un marco práctico común para la migración y el asilo. El grupo de trabajo de la Comisión de Conferencias Episcopales de la Comunidad Europea (Comece) reconoce en su valoración los esfuerzos de la Comisión Europea por tener en cuenta los intereses de todos los Estados miembros de la UE para salir del estancamiento. Sin embargo, las circunstancias actuales exigen atención urgente, se lee, ya que la pandemia ha exacerbado la pobreza, la exclusión social y el estigma de quienes migran y buscan protección.

Los episcopados europeos expresan su preocupación "por la verdadera eficacia del Pacto para paliar la difícil situación, agravada por el COVID-19, en la que se encuentran los migrantes y refugiados". Consideran necesario crear un sistema humano y duradero de solidaridad y responsabilidad compartida, cuya principal preocupación sea la persona humana, la dignidad y el bien común. El Pacto "debe promover un entorno propicio para la acogida y un enfoque justo y equitativo para los necesitados". La Comece aboga así por un camino común hacia la hermandad universal y la amistad social, inseparables y vitales para que una sociedad pueda construir la paz, reforzando la confianza y la cohesión social y promoviendo el encuentro.

En este documento se destacan tres cuestiones concretas: el principio de solidaridad, la cuestión de la cooperación internacional y finalmente la importancia de las fronteras, y para cada ámbito, expresa sus recomendaciones.

Jugando la carta de la solidaridad en Europa

Es de suma importancia, explica Comece, establecer sobre todo un mecanismo justo y eficaz de solidaridad y reparto de responsabilidades entre los Estados, que sitúe la dignidad humana y el bien común en el centro. Sólo una Europa que sea una comunidad solidaria puede afrontar con éxito este desafío, se lee en la valoración de la Comisión de Obispos. En este sentido, el nuevo mecanismo de “solidaridad flexible” propuesto en el Pacto plantea interrogantes. Deja en manos de los Estados miembros la decisión de aceptar o no a los solicitantes de asilo, "lo que seguirá sobrecargando injustamente a los Estados miembros con una frontera exterior", lamenta Comece.

Para los episcopados europeos, es esencial promover un entorno más acogedor dentro de la UE mediante servicios de apoyo y acompañamiento más específicos, especialmente hacia los más vulnerables: menores no acompañados, mujeres embarazadas, personas con discapacidad.

“La narración de los hechos también es fundamental”, dicen, ya que ayuda a prevenir la violencia y la intolerancia hacia los recién llegados. "Es tarea y deber de la UE y sus Estados miembros crear contextos favorables a los lazos sociales, a la amistad social, considerando a los demás como nuestro prójimo, con su dignidad humana innata, en lugar de para alimentar la desconfianza, la confrontación y la polarización ”. El objetivo es permitir que las ciudades se abran a los demás sabiendo valorarlas, conservando su propia identidad. Comece acoge con satisfacción el hecho de que la Comisión Europea quiera un papel más importante para los actores regionales y locales en la promoción de la “cohesión social y el dinamismo económico”.

Cooperación con terceros países

El Pacto Europeo también pretende fortalecer la cooperación con terceros países. "Esta cooperación debe realizarse en pie de igualdad, porque el diálogo con los demás significa el reconocimiento de nuestra propia identidad y cultura", subraya el Comece que continúa, "ignorando la cultura, la identidad y las necesidades de los países". el origen y el tránsito no permiten el reconocimiento de los obsequios recíprocos y los posibles beneficios mutuos que puede ofrecer una asociación justa y transparente con socios no europeos ”. Los acuerdos y la repatriación deben respetar los derechos fundamentales, afirman los episcopados que expresan su preferencia por los retornos voluntarios. Ven "en la mejora de los canales legales en la formulación de alianzas internacionales", un instrumento esencial para prevenir el tráfico y la trata de seres humanos. Según ellos, las verdaderas asociaciones de beneficio mutuo no solo apuntarían a gestionar los flujos migratorios, sino también a permitir el desarrollo del continente africano.

Gestión de fronteras que garantice la dignidad

El último punto abordado por Comece se refiere a las fronteras. En palabras del Papa, la Comisión cree que lo ideal sería limitar la migración. Pero si faltan avances, considera necesario respetar el derecho de todo ser humano a encontrar un lugar donde pueda satisfacer sus necesidades y realizarse. Comece teme que “el uso de procedimientos estrictos en materia de asilo y retorno a la frontera comprometerá en la práctica el espíritu de bienvenida y el derecho de asilo, reducirá los derechos procesales y socavará colocan detención generalizada y condiciones de recepción inadecuadas y aumentan la presión en las fronteras de los Estados miembros de la UE”. Quiere que se implementen alternativas a la detención como una prioridad.

Si bien los controles fronterizos son “un derecho legítimo” de los estados soberanos, no deberían “resultar automáticamente en muros interpersonales”, declara Comece, que defiende las condiciones humanas de acogida en las fronteras. Los migrantes deben tener pleno acceso a la protección internacional, sin discriminación de nacionalidad, etnia, religión, etc. En cuanto a los datos biométricos, Comece insiste en que no convierte al migrante en un número, sino que mejora "la detección de víctimas de trata". Finalmente, la COMECE desea que no se aceleren las demoras procesales y que la repatriación de migrantes a sus países de origen solo sea posible si su vida no se ve amenazada allí.

El documento publicado por los episcopados europeos también analiza la peligrosidad de las rutas de los migrantes, las del Canal, hacia Canarias o las costas mediterráneas. "Para evitar que las costas de la UE se conviertan en vastos cementerios", los episcopados proponen un incremento de las operaciones de búsqueda y salvamento desde una perspectiva humana y según criterios de orientación específicos, como la unidad de familias y sus necesidades específicas. Comece se refiere a las ONG que, si actúan de acuerdo con los estándares internacionales, no deberían ser criminalizadas. Incluso pide el reconocimiento de las asociaciones humanitarias o eclesiásticas que asisten a los estados proporcionando ayuda a los migrantes, ya sea material o espiritual. Debe garantizarse el acceso a los migrantes incluso detenidos. Como tal, Comece acoge con satisfacción la creación de un mecanismo de control de derechos fundamentales en el nuevo procedimiento de selección y pide que se amplíe su alcance y se garantice una auténtica independencia, responsabilidad y sanciones en caso de detección de irregularidades. “Esto es particularmente necesario en vista de los retrocesos que se están produciendo actualmente en las fronteras”, concluye ella asi.

 

 

martes, 1 de diciembre de 2020

La cita espiritual. "¿Que no habrá Navidad?"


. Javier Leoz¿Que no habrá Navidad?
¡Claro que sí!
Más silenciosa y con más profundidad
Más parecida a la primera en la que Jesús nació en soledad.
Sin muchas luces en la tierra
pero con la de la estrella de Belén
destellando rutas de vida en su inmensidad
Sin cortejos reales colosales
pero con la humildad de sentirnos
pastores y zagales buscando la Verdad.
Sin grandes mesas y con amargas ausencias
pero con la presencia de un Dios que todo lo llenará
¿QUE NO HABRÁ NAVIDAD?
¡Claro que sí!
Sin las calles a rebosar
pero con el corazón enardecido
por el que está por llegar
Sin ruidos ni verbenas,
reclamos ni estampidas…
pero viviendo el Misterio sin miedo
al "covid-herodes" que pretende
quitarnos hasta el sueño de esperar.
Habrá Navidad porque DIOS está de nuestro lado
y comparte, como Cristo lo hizo en un pesebre,
nuestra pobreza, prueba, llanto, angustia y orfandad.
Habrá Navidad porque necesitamos
una luz divina en medio de tanta oscuridad.
Covid19 nunca podrá llegar al corazón ni al alma
de los que en el cielo ponen su esperanza y su alto ideal
¡HABRÁ NAVIDAD!
¡CANTAREMOS VILLANCICOS!
¡DIOS NACERÁ Y NOS TRAERÁ LIBERTAD!

https://www.todos-uno.org/2020/11/el-papa-llama-por-telefono.html

publicada en el Boletin de Biotropia

martes, 10 de noviembre de 2020

Nuestras Hermanas españolas comprometidas con los emigrantes

 Los voluntarios sirven a los migrantes en Agrigento.



En Agrigento (Sicilia) hay dos comunidades intercongregacionales al servicio de los migrantes que llegan por mar, desde su fundación hace 5 años existe una Hermana Misionera de Nuestra Señora de África (MSOLA). Actualmente es Hna. Pilar Navarro quien forma parte de la comunidad de Agrigento.

Desde el 15 de octubre de 2019, ya no tenemos

actividad directa con inmigrantes, porque el Centro al que nos permitían ir a encontrarnos con inmigrantes ha cerrado sus puertas.

Así que a partir de ese momento “nos encontramos sin trabajo”. Intentamos ir a otros centros pero no fue posible. Iba dos días a la semana a un comedor de beneficencia donde iban los pobres del país, África y otros países.

Pero llegó el Covid y con él, el encierro que nos obligó a quedarnos en casa.

Afortunadamente, el párroco ha abierto un centro de acogida y solidaridad para ayudar a quienes se han quedado sin ingresos y necesitan comida. Ha sido muy bueno porque nuestra comunidad ha sido “una presencia activa desde la apertura y lo seguimos siendo hasta ahora”.

miércoles, 16 de septiembre de 2020

106 Jornada Mundial de la Migración

 RESUMEN DEL MENSAJE DE LOS OBISPOS DE LA SUBCOMISIÓN DE MIGRACIONES Y MOVILIDAD HUMANA [fuente: COPE]

En su mensaje para la Jornada Mundial del Emigrante y Refugiado, la Subcomisión de Migraciones y Movilidad Humana de la CEE piden reconocer «a Jesús en cada persona obligada a huir» y confía en «que todas las medidas que se adopten» en el campo de las migraciones «respeten la sagrada dignidad de las personas migrantes»

El Papa Francisco dedicó su mensaje para la Jornada Mundial del Emigrante y Refugiado a los desplazados internos y a pesar de que «en nuestro país no existen propiamente desplazados internos», la Iglesia española «quiere secundar las directrices del Pontífice como directrices generales», aseguran los obispos de la Subcomisión de Migraciones y Movilidad Humana de la CEE en su mensaje con motivo de esta Jornada.

Acaso «¿no son desplazados internos las victimas de trata que en nuestro país se desplaza huyendo de las mafias? ¿No son desplazados internos quien por las consecuencias económicas de la pandemia han tenido que cambiar de provincia, ciudad barro o casa? ¿Y quienes han quedado al margen del sistema, engrosando el colectivo de pobreza severa, ¿no son desplazados internos?», se preguntan los obispos.

De esta forma, la Jornada, que se celebrará el 27 de septiembre, trata de poner rostros a todas estas personas vulnerables, se lee en el mensaje de los obispos, «rescatándoles de las listas anónimas de cifras. Se trata de sensibilizar a la comunidad cristiana que reconoce a Jesús en cada persona obligada a huir. Se trata de sensibilizar a la sociedad española para que asegure los derechos de la dignidad humana a toda persona obligada a desplazarse».

Situación muy preocupante

Pero no es una tarea sencilla, y mucho menos ahora «que la crisis mundial causada por la pandemia de la COVID-19 ha agravado» este fenómeno dramático. En este sentido, «todo lo que trabajemos por ellos y con ellos será poco», según la Subcomisión, porque «la situación en Europa y en España es muy preocupante». Por ello, los prelados alertan de «que las previsiones para el tratamiento del fenómeno migratorio van a afectar muy dolorosamente a las personas en movilidad humana, ya sea por la enfermedad y sus secuelas, y por la previsible crisis social, económica, etc. que se avecina».

El futuro «va a suponer una dificultad mayor, entre otras causas – se lee en el mensaje -, por los nuevos problemas en las fronteras y por el riesgo de que se produzcan situaciones de expulsión de migrantes ». Ante ellas, «confiamos que todas las medidas que se adopten respeten la sagrada dignidad de las personas migrantes» y piden a las instituciones de la Iglesia trabajar en red, «uniéndonos al esfuerzo de las otras instituciones de la sociedad civil».

Conjugar nuevos verbos

Por último, los obispos de la Subcomisión de Migraciones y Movilidad Humana llaman a conjugar los nuevos verbos propuestos por el Papa ante esta realidadAcercarnos como prójimos, que «significa, a menudo, estar dispuestos a correr riesgos, como nos han enseñado tantos médicos y personal sanitario en los últimos meses»; Escuchar «el grito de los más vulnerables, de los desplazados y de nuestro planeta gravemente enfermo»; Compartir, «para crecer juntos, sin dejar fuera a nadie»; Involucrar, porque «solo con la colaboración de todos es posible encarar la crisis»; y Colaborar. «Este no es el tiempo del egoísmo, porque el desafío que afrontamos nos une a todos y no hace acepción de personas».


miércoles, 2 de septiembre de 2020

 

Covid-19: de nada sirve sólo limar los dientes al lobo

2020-09-02

Con referencia a la Covid-19 se ha centrado todo en el virus y en lo que tiene que ver con él, hasta la vacuna buscada desenfrenadamente. Todo esto tiene su valor y debe ser hecho, pero no con una visión reduccionista, como la que prevalece. Se considera al virus en sí, aislado, fuera de cualquier contexto. Esto no existe ni en la ciencia ni en el nuevo paradigma, cuya afirmación esencial es que todo está relacionado con todo y nada existe fuera de la relación, ni el coronavirus. Son poquísimos los analistas y epidemiólogos que se refieren a la naturaleza. Y sin embargo, usando las palabras del físico cuántico y uno de los más respetados ecologistas de mundo, Fritjof Capra:

«La pandemia es la respuesta biológica del planeta: el coronavirus debe ser visto como una respuesta biológica de Gaia, nuestro planeta vivo, a la emergencia social y ecológica que la humanidad ha creado para sí misma. La pandemia surgió de un desequilibrio ecológico y tiene consecuencias dramáticas debido a las desigualdades sociales y económicas; la justicia social se vuelve una cuestión de vida o muerte durante una pandemia como la de la Covid-19; ella sólo puede ser superada por medio de acciones colectivas y cooperativas» (FSP 12/8/2020).

Vamos a decirlo directamente con nuestras palabras: la Covid-19 es consecuencia del tipo de sociedad que hemos creado en los últimos siglos y que ha adquirido hegemonía mundial bajo el nombre de sistema de producción capitalista con su versión política, el neoliberalismo y la cultura del capital. La obsesión de este sistema (en China lo llaman, erróneamente, «socialismo al modo chino», pero en realidad se trata de un capitalismo feroz y dictatorial de Estado) es colocar el lucro por encima de todo, de la vida, de la naturaleza, de cualquier otra consideración. Su ideal es un crecimiento ilimitado de bienes materiales en la suposición de que existen bienes y servicios también ilimitados de la Tierra. El Papa, en su encíclica “sobre el cuidado de la Casa Común”, a esta suposición la llama “mentira” (nº 106): un planeta finito no puede soportar un proyecto de crecimiento infinito.

Para alcanzar este objetivo falso y mentiroso, este sistema avanza sobre la naturaleza, la deforesta, contamina suelos y aires, devasta ecosistemas enteros para expandir el agro-negocio, extraer riquezas naturales, disponer de más proteínas animales, más granos como la soja y el maíz y aumentar así el lucro personal o corporativo.

Esta agresión sistemática ha recibido una represalia de la Tierra-Gaia: el surgimiento del calentamiento global, los eventos extremos y principalmente una gama diversificada de virus mortales. Estos virus estaban tranquilos en la naturaleza, en un animal o en los árboles. La guerra contra la naturaleza destruyó su hábitat. Para sobrevivir, estos virus pasaron a otros animales o directamente a los humanos.

Ellos están poniendo de rodillas al sistema de acumulación infinita y especialmente a la máquina asesina que aquel creó con armas químicas, biológicas y nucleares, que no sirven para atacar al virus. Este es mínimo, casi invisible, del tamaño de 125 nanómetros.

En resumen: El virus viene de la naturaleza (es discutible si viene pasando por el murciélago, el mamífero pangolín o la rata de bambú, poco importa, todos son seres de la naturaleza). Este es el verdadero contexto de la Covid-19: el sistema de producción capitalista mundial y chino, del que pocos hablan, y mucho menos las redes sociales y de televisión que siguen las 24 horas del día el desarrollo de la tragedia humanitaria que está destruyendo miles de vidas.

Si conseguimos una vacuna que anule sus efectos malignos y elimine el coronavirus, ¿estaremos seguros haber eliminado el virus mayor, a saber, el sistema, productor de la devastación de la naturaleza y, en consecuencia, de la liberación de más virus? Ésta es una cuestión central, para que no volvamos simplemente «a lo que había antes», horrible para la gran mayoría de la población y para el equilibrio de la Tierra.

Estamos a punto de sobrepasar las nueve fronteras planetarias, sin las cuales la vida no se perpetuará en el planeta. Cuatro de ellas han sido superadas: el abuso del suelo, el cambio climático, la destrucción de la biodiversidad y la alteración del nitrógeno. Si sobrepasamos las otras (solidificación de los océanos, cambio en el uso del agua, degradación de la capa de ozono, calentamiento global y contaminación química), el sistema de vida se colapsará y con él nuestra civilización.

Añado un dato que hay que tomar muy en cuenta: el día 22 de agosto de 2020 ocurrió la Sobrecarga de la Tierra (Earth Overshoot Day) . Esto significa que la despensa de la Tierra donde están guardados todos los insumos renovables para la reproducción de la vida, ha quedado vacía por este año. Tendremos menos suelos fértiles, menos cosechas, menos climas adecuados, menos agua, menos nutrientes, menos aire puro, más suelos con fertilizantes etc. Debido a la cultura capitalista de «consumo sin límite», hemos consumido ya un planeta entero y un poco más de la mitad de otro que no existe (1,6). La Tierra está como un cheque sin fondos y todas las señales se han cerrado en rojo. Como no queremos reducir el consumo (para muchos, suntuoso) sino hacerlo crecer aún más (consumismo), arrancamos a la fuerza lo que la Tierra ya no tiene. La consecuencia es que más personas se enriquecerán con la escasez, una gran parte de la población pasará hambre, no tendrá acceso a lo mínimo de la vida. La Tierra no permanece indiferente, siente el golpe y se defiende, enviándonos tifones, tormentas, tsunamis y sus armas: la gama de virus letales.

La Covid-19 es la respuesta de la Tierra viva, una señal que ella nos está dando; por eso, esta vez, ha atacado a todo el planeta y no sólo a partes de él como antes el ébola, el SARS y otros. Tenemos que leer la Covid-19 con una de las últimas señales que nos envía la Madre Tierra. Ella nos dice:

«O decides dejar de sobreexplotarme violentamente, o puedo enviaros más virus, incluso el que más temen tus biólogos, el “grandón”, ese virus terrible e inexpugnable frente a cualquier vacuna u otro medio; te diezmará como especie humana. Considero tal gesto, que me hace sufrir mucho, como un justo castigo que mereces por haber librado durante siglos, ininterrumpidamente, una guerra contra la vida de la naturaleza y nunca haberme amado y cuidado a mí, tu Madre, que siempre te dio en abundancia todo lo que necesitabas para vivir.

No sirve de nada que limes los dientes al lobo, que es el sistema devastador que habéis creado; no pierde la ferocidad de su naturaleza y continuará su obra de muerte, lo que vosotros mismos habéis llamado antropoceno y necroceno. Tenéis que hacer, como dijo mi enviado y profeta el Papa Francisco, “una conversión ecológica radical”: tomar de mí lo que necesitas y no más, hacer que todos tengan lo suficiente y decente para vivir con un mínimo de dignidad y darme tiempo para autorregenerarme y poder continuar como Madre para alimentarte y que sobre aún para tus descendientes.

Para eso hay que reducir el consumo, reutilizar lo que ya se ha usado, reciclar lo que ya no te sirve, porque puede ser útil para otra cosa, y sobre todo reforestar todo el planeta, porque mis queridos hijos, los árboles, son los que capturan el carbono que has lanzado a la atmósfera, y, por la fotosíntesis, producen el oxígeno para respirar, mantienen siempre el agua en el suelo, un bien vital, común e insustituible y no una mercancía, y establecer entre vosotros relaciones de cooperación y no de competencia, de empatía y no de insensibilidad, y superar las profundas desigualdades sociales que habéis creado en el afán de acumular en pocas personas y dejar a vuestros hermanos y hermanas pasando hambre y con todo tipo de necesidades hasta morir antes de tiempo.

Así vosotros y yo habremos renovado el contrato natural que rompisteis, un contrato de cuidado mutuo y colaboración, y juntos podremos hacer una trayectoria feliz, bajo la luz bendita del gran hijo, el Sol. Cread juicio y sabiduría, porque sin eso engrosaréis el cortejo hacia la tumba que vosotros mismos habéis cavado para vosotros.

Recordad que no sólo existe el capital natural y material que habéis explotado hasta casi agotarlo; existe principalmente el capital humano-espiritual, hecho de amor incondicional, solidaridad, compasión y apertura a los demás sin discriminación, y apertura a todas las cosas hasta al Infinito de los mil nombres, Dios que creó todo con amor, que no odia a ningún ser que haya creado y es el apasionado amante de la vida. Abríos a Él para ser más humanos, sensibles, cuidadores de la naturaleza y de mí misma y saborearéis un mayor significado para vuestras vidas. Haciendo esto, tendremos un destino común bienaventurado y un mundo abierto para un futuro mejor».

O bien escuchamos estas advertencias de la Madre Tierra y la naturaleza de la que formamos parte, y creamos la base de una civilización centrada no en el beneficio sino en la vida ―una biocivilización― y una ECOnomía que se alinea con la ECOlogía o, si no, preparémonos para lo peor.

Se dice que los seres humanos aprenden de la historia que no aprenden nada de la historia pero que aprenden todo del sufrimiento. Todos estamos sufriendo bajo el aislamiento social y el distanciamiento de los grupos. Que este sufrimiento no sea en vano. Que no sea el sufrimiento de un moribundo, sino el sufrimiento del parto de una Tierra, amada y cuidada como una Madre buena y generosa, que es de hecho la única Casa Común que tenemos, en la que todos pueden y deben caber, la naturaleza incluida.         

Acompañamiento a enfermos de Sida en la Republica Demócratica del Congo

  Publicado en las noticias del Vaticano https://www.vaticannews.va/es/iglesia/news/2026-04/sisters-project-rdcongo-hermanas-sagrado-corazon...