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miércoles, 20 de mayo de 2026

Acompañamiento a enfermos de Sida en la Republica Demócratica del Congo

 


Publicado en las noticias del Vaticano

https://www.vaticannews.va/es/iglesia/news/2026-04/sisters-project-rdcongo-hermanas-sagrado-corazon-vih-africa.html

viernes, 27 de febrero de 2026

Noticias del Sudan del Sur





Solidaridad con Sudán del Sur se complace en anunciar su participación en la Cumbre Mundial de la Salud del Reino Unido 2026. Tras el impulso de la Cumbre de  la Salud Reino Unido-África, este evento internacional reunirá a líderes gubernamentales, profesionales de la salud, asociaciones de la diáspora, la sociedad civil, el mundo académico y el sector privado para debatir el papel del Reino Unido en la construcción de sistemas de salud más sólidos y equitativos a nivel mundial.

Solidaridad con Sudán del Sur contará con un mostrador de exhibición el tercer día para reunirse con los delegados durante la sesión centrada en el "Valor de las alianzas en salud para impulsar mejoras mutuamente beneficiosas para el personal sanitario". ¡Vea AQUÍ el VIDEO del Proyecto de Salud de Solidaridad!

sábado, 24 de enero de 2026

Semana de Oración por la Unión de las Iglesias, 2026


Artículo publicado en este enlace. Testimonio de un  Misionero de África y su trabajo por la Unidad de las Iglesias, culturas y creencias diferentes. 

 https://www.misionerosafrica.com/comentario-la-union-de-los-cristianos/

viernes, 25 de julio de 2025

CENTRO MÉDICO BÉTANIA: UN CENTRO DE ESPERANZA PARA LOS DESESPERADOS

 


CENTRO MÉDICO BÉTANIA: UN CENTRO DE ESPERANZA PARA LOS DESESPERADOS

Desde 2019, la población de Burkina Faso ha atravesado una crisis de seguridad que ha provocado desplazamientos generalizados y una angustia indescriptible. Se estima que 1,9 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares, mientras que más de 500 centros de salud han cerrado o operan al mínimo de su capacidad. La situación humanitaria se vuelve cada semana más preocupante, pero es ampliamente ignorada a nivel internacional. Como suele ocurrir, la falta de atención mediática se asocia con la falta de financiación.

El Centro Médico Béthanie, abreviado CMB, es propiedad de las Hermanas de Nuestra Señora de los Apóstoles (NDA). Este centro fue creado por las hermanas enfermeras de la NDA de la antigua Provincia de África Francófona, reunidas en Cotonú en mayo de 2006. Como en el pasado, la congregación había abierto varios leprosarios para atender a nuestros hermanos y hermanas que padecían lepra y eran rechazados por la sociedad; este centro se creó para contribuir a la erradicación de la pandemia del VIH/SIDA. La rápida y continua propagación del SIDA, que se cobra tantas víctimas en todo el mundo, y en particular en África, nos preocupa a todos y nos desafía. Sabemos que el estigma y la vergüenza asociados a la enfermedad hacen que muchas personas duden en hacerse la prueba y solo se enteren de que están infectadas cuando están enfermas.

Las hermanas de la NDA decidieron llamar a la sección de SIDA "Centro de Salud Betania" para evitar la estigmatización de la enfermedad. Betania significa "casa protegida por Dios", y el Evangelio nos dice que Jesús siempre iba voluntariamente a Betania porque sus amigos, María, Marta y Lázaro, lo recibían con entusiasmo y amor. Béthanie nos indica la casa donde nos reciben con una cálida, fraternal y respetuosa bienvenida, donde estamos atentos a las necesidades, tanto expresadas como no expresadas, de las personas acogidas. Es el hogar donde la persona enferma recibe comprensión, ayuda, apoyo, y donde se le escucha y se le ama.

Nosotras, las hermanas que trabajamos en la región oriental de Burkina Faso, Fada N’gourma, vivimos cada día sabiendo que nuestra presencia es una gran fuente de esperanza para algunas de las muchas personas desplazadas que tenemos y también para la población en general.

Tenemos personas desplazadas, personas que han huido de sus hogares y tierras debido a la inseguridad que sufre actualmente el país, y que ahora esperan y cuentan con nosotras para obtener comida, ropa y asistencia médica. El acceso a medicamentos para tratar a los pacientes es el mayor desafío que enfrentamos, ya que el país ya no es seguro para estas necesidades.

Durante los últimos cuatro años, nuestro centro médico no se ha visto excluido de estas crisis debido a la afluencia de pacientes. Al contrario, estamos recibiendo a más personas desplazadas que acuden al hospital en busca de atención médica, alimento y refugio. Esto, según afirmamos, está generando una gran demanda en nuestras instalaciones, ya que el número de desplazados sigue aumentando.

A veces, las personas desplazadas internas que acuden a nosotros para recibir tratamiento no tienen qué comer ni vestir, por lo que la mayoría de las veces las atendemos, las alimentamos y les pedimos a las hermanas de la comunidad que nos den ropa para que nuestros enfermos también puedan cambiarse.

Hace dos años, recibimos a un paciente conocido en el centro como "Jefe de la aldea" (jefe del centro médico debido a su larga estancia). Su aldea fue atacada y el ataque le afectó las piernas, por lo que actualmente no puede caminar. Pasó dos años ingresado en nuestro centro. Dado que su caso era tan complejo, decidimos hacer todo lo posible por él. Le realizaron dos cirugías en ambas piernas pero aún no puede caminar pero hubo algo que dijo “Sé que ustedes hermanas están haciendo todo lo posible para que yo pueda volver a ponerme de pie y caminar de nuevo pero sé que todo depende de Dios si Él quiere un día la ayuda vendrá para mí y tendré una operación exitosa y volveré a caminar como cualquier otra persona” Estas palabras animaron a los médicos y enfermeras que lo atendieron.

ublicado por Elvis Ng'andwe | 23 de julio de 2025 | Salud

martes, 28 de enero de 2025

Noticias de la RDC

 Pidamos por la República Democrática del Congo, donde los rebeldes del M23 han avanzado hacia la capital, Goma, enfrentándose al ejército nacional y causando pánico generalizado entre la población. Los hospitales están desbordados con cientos de civiles heridos tras las explosiones. Los sobrevivientes que huyen de Mubambiro y Sakè, a 25 km de Goma, han reportado numerosas víctimas. El avance del grupo rebelde hacia Goma amenaza a los 2 millones de residentes de la ciudad, así como su papel como centro vital de seguridad y ayuda humanitaria. La violencia ha desplazado a más de 7 millones de personas en la región. Los maestros en las escuelas expresan temor por la seguridad de sus alumnos y piden al gobierno que actúe con rapidez y prudencia para proteger a los niños. Que los combatientes y los líderes sientan el amor de Dios en sus corazones, llevando a la conversión, la protección de su pueblo y el don de la paz para el mundo.

viernes, 8 de noviembre de 2024

1825-2025: Bicentenario del nacimiento del Cardenal Charles Martial Allemand Lavigerie




Las Hermanas de la Congregación de las Hermanas Misioneras de Nuestra Señora de África y los Padres y Hermanos de la Sociedad de los Misioneros de África les invitan a celebrar el bicentenario del nacimiento de su padre fundador: el Cardenal Charles Martial Allemand Lavigerie.

¿Quién fue el Cardenal Charles Lavigerie?

Nació el 31 de octubre de 1825 en Bayona (Francia). Fue

▪ exalumno del Seminario Mayor St Sulpice, París, Francia (1843-1846 y 1847-1849)

▪ exalumno de la Escuela de los Carmenes (Instituto Católico de París) (1846-1847). ▪ Sacerdote de la diócesis de París (2 de junio de 1849)

▪ Doctor en Historia por la Facultad de Letras de París (12 de julio de 1850).

▪ Asistente del director de la Escuela de los Carmenes (1850-1853)

▪ Capellán de las Hermanas Benedictinas del Temple y capellán de las Hermanas Agustinas del Interior de María (1850-1853)

▪ Miembro del Capítulo de la Iglesia de Santa Genoveva (durante unos días en 1853)

▪ Profesor de historia eclesiástica en la Facultad de Teología de la Universidad de la Sorbona (1854-1861)

▪ Primer director de la Obra de las Escuelas de Oriente (1854-1861)

▪ Caballero de la Legión de Honor de Francia (1861)

▪ Auditor del Tribunal de la Rota Romana en el Vaticano (1861-1863)

▪ Obispo de la diócesis de Nancy-Toul (1863-1867)

▪ Oficial de Legión de Honor de Francia (1866)

Arzobispo de Argel (1867-1892)

▪ Delegado Apostólico para el Sahara y Sudán (1868-1891)

▪ Fundador y Superior General de la Sociedad de los Misioneros de África (1868-1892)

▪ Fundador y Superior General de la Congregación de los Hermanos Agrícolas (1869-1874)

▪ Fundador y Superior General de las Hermanas Misioneras de Nuestra Señora de África (1869-1892)

▪ Padre del Primer Concilio Vaticano: miembro de la Comisión para las Misiones y las Iglesias Orientales (1869-1870)

▪ Administrador Apostólico de la diócesis de Constantina (agosto de 1870-febrero de 1872)

▪ Administrador Apostólico de la diócesis de Orán (noviembre de 1875 - finales de febrero de 1876)

▪ Administrador de la Capilla de San Luis en Cartago (1875-1881)

▪ Administrador Apostólico del Vicariato de Túnez (1881-1884)

▪ Administrador Apostólico de Cartago (1881-1884)

▪ Administrador del Santuario de Santa Ana de Jerusalén (1878-1892)

▪ Cardenal Presbítero de Sant'Agnese Extramuros (1882-1892)

▪ Arzobispo de Cartago y Primado de África (1884-1892)

▪ Delegado papal para la campaña contra la esclavitud africana y la trata de esclavos (1888-1890)

▪ Vicario Apostólico del Sahara y Sudán (1891-1892)

▪ Fundador y Superior General de los Hermanos Armados del Sahara (1890-1892)

Falleció el 26 de noviembre de 1892 en Argel (Argelia). Fue enterrado en la Basílica de Cartago el 8 de diciembre de 1892. En el momento de su muerte, el cardenal Charles Martial Lavigerie era:

Arzobispo de Argel

Arzobispo de Cartago y Primado de África,

Vicario Apostólico del Sahara y Sudán,

Superior General de la Sociedad de los Misioneros de África,

Superior General de la Congregación de las Hermanas Misioneras de Nuestra Señora de África.

miércoles, 2 de octubre de 2024

Una nueva Antena de AEFJN en Uganda.

 El taller reunió a un grupo diverso de partes interesadas, incluidos socios de la sociedad civil y congregaciones miembros de la AEFJN en Uganda, para debatir los esfuerzos de colaboración. Un tema central fue el establecimiento de una Antena de la AEFJN en Uganda, coordinada por el Centro de Justicia y Paz Juan Pablo II (JPIIJPC). La visita de campo a Adjumani se centró en evaluar el proyecto “Nuestra tierra es nuestra vida”, que aborda la justicia territorial y la agroecología, reforzando el compromiso de la asociación de apoyar a las comunidades marginadas en Uganda.

Actividades y resultados del taller

Taller en grupos de trabajo

El taller del 6 de agosto de 2024 reunió a una amplia gama de partes interesadas, incluidos miembros de la AEFJN y socios de la sociedad civil. Asistieron representantes de varias organizaciones, como las Hijas de José y María, las Hermanas de la Misión Médica, la Asociación de Religiosas de Uganda, las Hermanitas de San Francisco, la Universidad de Kasubi, las Hermanas Misioneras Combonianas, Cáritas Kampala, Cáritas Uganda, los Espiritanos, las Misioneras de África, las Hermanas Misioneras de Nuestra Señora de África y las Misioneras Combonianas. Todos los participantes compartieron el compromiso de promover la justicia y la paz a través de la acción colectiva.



viernes, 3 de mayo de 2024

Inundaciones en África




África ha sido afectada por las fuertes lluvias que causan víctimas, inundaciones, deslizamientos de tierra y desplazamientos. En Tanzania, al menos 155 personas han muerto debido a inundaciones y deslizamientos de tierra, mientras que 55.000 hogares han sido destruidos, lo que afecta a 200.000 personas. 
En Kenia, se ha informado de la muerte de 35 personas y la cifra podría aumentar ya que la situación aún no está bajo control. En Nigeria, 100 reclusos escaparon de una prisión después de que las fuertes lluvias nocturnas destruyeran partes de la prisión. Las autoridades han recapturado a 10 reclusos, mientras la policía busca a los demás. Estas condiciones climáticas son causadas por el patrón climático de El Niño que empeoró la temporada de lluvias y, junto con la deforestación, la agricultura insostenible y el pastoreo de ganado no regulado, la degradación ambiental está aumentando. Que Dios nos dé la fuerza para cambiar nuestra mentalidad y forma de vivir para escuchar el grito de la Tierra y de nuestros pueblos.

Publicado en UISG Roma

lunes, 22 de abril de 2024

Enlazate por la Justicia. Dia de la Tierra






Entrevista

Carlos Andrés Sergio Bresciani Lecannelier nació en Santiago de Chile en 1972, entró a la Compañía de Jesús en 1993 y se ordenó de sacerdote en 2006. Estudió en el colegio jesuita San Ignacio el Bosque y después filosofía y teología en la Pontificia Universidad Católica de Chile, realizando después su licenciatura en Teología Pastoral en la facultad de teología de Granada (España). Precisamente, esta primavera está pasando por Granada y también Madrid y Bilbao y es aquí cuando desde el Grupo de Comunicación de "Enlázate por la Justicia" (Cáritas, Cedis, Confer, Justicia y Paz, Manos Unidas y REDES) aprovechamos para charlar con él.

Carlos pertenece a la provincia chilena en la que vive desde 2003, junto a otros dos compañeros en territorio mapuche al sur de Chile y donde acompañan a personas, grupos y comunidades de la comuna de Tirúa, región del Biobío a 700 km al sur de la capital. Allí su trabajo se centra especialmente en fortalecer la salud y espiritualidad del territorio, el idioma mapuche y el cuidado de la tierra en un contexto territorial afectado por múltiples retos y violaciones de derechos humanos y de la naturaleza como son el extractivismo, la delincuencia y otras realidades que son consecuencia del actual modelo económico depredador, individualista, y contrario tantas veces al bien común y a los derechos humanos y colectivos de los pueblos indígenas o pueblos originarios.

¿Puede describir los rasgos característicos de los pueblos originarios Abya Yala a partir de su experiencia viviendo todos estos años en territorio mapuche?

Impresiona ver que hay una realidad que atraviesa todos los territorios de los pueblos originarios y que vemos aquí en territorio mapuche y que sobre todo está compuesta de:
El despojo territorial: el pueblo Mapuche fue despojado de su territorio ancestral no solo con la colonia española, sino también con el Estado chileno hasta hoy. Viven en el 10% de su territorio ancestral en condiciones de pobreza y exclusión muy graves.
Extractivismo feroz: el despojo y pauperización de los pueblos originarios es fruto de un modelo extractivo de materias primas, principalmente minero, que ha empobrecido a los pueblos y a la misma Madre Tierra. Los efectos de la minería, la deforestación y el agronegocio tiene a la tierra seca, contaminada y muerta. Donde yo vivo el 70% de la tierra es de empresas forestales que han cambiado el bosque nativo por monocultivo de plantas exógenas de pinos y eucaliptus. Los problemas de agua comienzan a ser agudos sumado a los efectos del cambio climático.
 
El narcotráfico y las democracias débiles: en todo Abyayala está entrando el narcotráfico con su narcocultura que hace de los territorios espacios de negocio. Esto produce mucha violencia, muerte y desarticulación de las comunidades. A esto se le suma que las democracias en nuestros países son cada vez más débiles, apostando a populismos punitivos que dejan de lado los derechos humanos y de los Pueblos Originarios en pos de un desarrollo falso y exclusivo para una minoría.
Las micro resistencias o brotes de esperanza especialmente de las mujeres. Ellas, están resistiendo y sostienen los tejidos comunitarios amenazados a partir de la organización comunitaria que cuida sus aguas, sus bosques, sus saberes tradicionales como el telar o la medicina tradicional. Se organizan para mantener vivas sus expresiones religiosas propias, a pesar del colonialismo religioso.

Lo anterior brota de una espiritualidad ligada profundamente a la tierra en donde todos y todas somos parte de una gran comunidad de vivientes. Entre todos y todas debemos cuidarnos. Como dice un peñi (hermano mapuche):

Publicado en Noticias Ivicon

martes, 17 de octubre de 2023

Mujeres palestinas e Israelis se manifestaron por la Paz


Dos dias antes de que estallará el conflicto, las mujeres palestinas e israelis se manifestaron por la Paz

 https://es.euronews.com/2023/10/05/jerusalen-cientos-de-mujeres-israelies-y-palestinas-manifiestan-por-la-paz

jueves, 6 de julio de 2023

Soñando con la paz y la libertad: Noticias de Sudán del Sur

 




Esperanza, Malakal, paz, Solidaridad, Sudán del Sur

En el musical de Broadway “Man of La Mancha” hay una canción “The Impossible Dream or The Quest”. Habla de la esperanza de un nuevo tiempo por venir lleno de esperanza y paz en el que todas las personas se unan para construir un futuro mejor.

Es mi canción favorita y mientras celebramos los doce años de la independencia de Sudán del Sur como nación desde 2011, todavía hay esperanza de que este sueño de vivir en armonía y paz se haga realidad a pesar de los conflictos y la violencia recientes que han amenazado a esta nueva nación. en África para romperse.

El continuo conflicto en el país de Sudán ha provocado que más de 100.000 personas huyan de los combates y vengan a Sudán del Sur desde abril de este año. La mayoría de ellos son sudaneses del sur que regresan a casa desde la guerra civil aquí de 2013. Han regresado en busca de refugio y con la esperanza de comenzar de nuevo en su amada patria después de tantos viajes. Sueñan con un nuevo tiempo por venir donde puedan vivir en paz a pesar de los desafíos imposibles que enfrentan a diario. La gente aquí es resistente y cree que las cosas mejorarán, ya que dicen en árabe "Allah Kareem" que Dios es compasivo y misericordioso siempre con ellos en las luchas diarias de la vida.

Los eventos del 9 de junio en nuestro campamento de la ONU pueden haber empañado la esperanza de nuestra gente aquí en el campamento de la ONU en Malakal, pero no se dan por vencidos en lograr el sueño aparentemente imposible de la paz. En la mañana de ese día, los jóvenes de dos de los grupos étnicos de nuestro campamento (Shilluck y Nuer) comenzaron a pelear entre sí con palos y pistolas, lo que resultó en la muerte de 13 jóvenes y heridas a más de 24 personas. Como resultado de esta lucha, todo el grupo étnico Nuer en nuestro campamento (7.000 personas) huyó a un lugar seguro en la ciudad de Malakal.

Muchas de las casas nuer en el campamento fueron quemadas hasta los cimientos y la iglesia presbiteriana nuer fue destruida. Además, otras oficinas humanitarias y viviendas fueron saqueadas.

Las personas que permanecen en el campamento (en su mayoría Shilluck) todavía viven con miedo y muchos viven en la carretera o en una zona de amortiguamiento que está protegida por las fuerzas de paz de la ONU aquí.

Cuando salgo a ver cómo está la gente, vienen a saludarme, especialmente a los niños, con un cálido apretón de manos y una sonrisa. Algunos de los niños incluso comienzan a cantar canciones que cantamos en nuestra Iglesia los domingos. Siguen viviendo con la esperanza de que algún día las cosas mejorarán y que el sueño de paz se hará realidad en todo Sudán del Sur.

Cuando nos reunimos en nuestra Iglesia el domingo pasado para celebrar la Fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, cantamos y oramos juntos con alegría y esperanza por un nuevo día por venir mientras permanecemos unidos como la Iglesia que es el Cuerpo de Cristo.

En la homilía les hablé de que Cristo vive en nosotros y que hoy somos su cuerpo concluyendo con la oración de Santa Teresa de Ávila donde dice:

“Cristo no tiene ahora cuerpo sino el tuyo, ni manos, ni pies en la tierra sino los tuyos. Tuyos son los ojos a través de los cuales mira con compasión a este mundo. Cristo no tiene cuerpo ahora en la tierra sino el tuyo”.

Nuestro pueblo ha sufrido mucho en las últimas semanas, pero cuando nos reunimos ese domingo en la Iglesia, el fuego de una nueva esperanza se reavivó en nuestros corazones, ya que nuestro sueño de paz es posible juntos en Cristo con el milagro de un nuevo día por venir en nuestro vidas.

Hablando de milagros, uno de nuestros jóvenes que recibió un disparo en la cabeza durante los combates en nuestro campamento sobrevivió y se está recuperando milagrosamente. Todavía no puede hablar con claridad para decirnos su nombre, pero está comiendo y curándose de sus heridas con la esperanza de reunirse con su familia gracias a la ayuda de nuestros médicos de la India y el hospital indio de la ONU aquí en nuestro campamento de la ONU.

El sueño milagroso e imposible de paz entre la gente aquí en Sudán del Sur se hará realidad algún día, como lo expresa la esperanza de una joven llamada Rebecca que vive en el campamento en Juba y se dirigió al Papa Francisco en su peregrinación ecuménica aquí el 5 de febrero por dicho:

“Te amamos, Papa Francisco. Gracias por venir a estar con nosotros. Pido su bendición hoy para todos los niños de Sudán del Sur y los de mi campamento en Juba para que algún día todos podamos vivir en paz”.

Este niño pequeño expresa la esperanza de que el sueño imposible de la paz se haga posible mientras celebramos el Día de la Independencia este año.

Padre Mike Bassano









viernes, 21 de abril de 2023

Sudán: la guerra que no termina

El sábado 15 de abril estallaron los combates en Sudán. La batalla estalló en Jartum y otras ciudades del país entre el ejército y el poderoso grupo paramilitar RSF (Fuerzas de Apoyo Rápido). Ambos grupos eran aliados y trabajaron juntos en el golpe de 2021. Han aumentado las tensiones por el control de las fuerzas militares. Al menos 300 personas han muerto y cientos huyen del conflicto. A pesar del alto el fuego por Eid al Fitr, continúan los intensos combates en la capital. Las causas profundas del conflicto están ligadas al control geopolítico del territorio como sucedió durante la Guerra Fría. Que Dios proteja al pueblo sudanés y dé sabiduría a los líderes para pensar en el pueblo en lugar de controlar el poder.
Noticias UISG

miércoles, 1 de marzo de 2023

Nuevos Secretarios de JPIC en Roma

 

BIENVENIDOS Hna. Maamalifar y P. Roy

Queremos dar la bienvenida a nuestros nuevos co-secretarios de la Comisión JPIC USG-UISG que comenzarán su función el 1 de marzo en la Oficina del Secretariado JPIC.

Hna. Maamalifar Poreku, MSOLA



Hermana de Nuestra Señora de África (MSOLA). Nació en Ghana y actualmente acompaña a las hermanas junioras mientras se preparan para sus propios votos perpetuos. Participa activamente en muchos ámbitos del activismo y fue miembro de los grupos de trabajo de JPIC Roma para la Integridad de la Creación y la lucha contra la trata de seres humanos. Es animadora de Laudato Si' y miembro del Movimiento Laudato Si'. Si' y participa en Fe por la Tierra.

P. Roy Thomas, SVD


Miembro de la Sociedad del Verbo Divino. Fue nombrado Director de la Sociedad Janvikas, una ONG iniciada por la Provincia INC de la Sociedad del Verbo Divino en Indore para atender las necesidades de los pobres y marginados que viven en los barrios marginales. Ha trabajado por el empoderamiento de las mujeres y los derechos de los migrantes. El P. Roy es el Coordinador de JPIC de la SVD y actualmente es el presidente de CRI, Conferencia de Religiosos de la India.

viernes, 10 de febrero de 2023

Los desplazados por las guerras

 

Seguimos rezando por los lugares que se enfrentan a conflictos en todo el mundo, especialmente Ucrania y la República Democrática del Congo, de donde huyen muchas personas a causa de los conflictos.

El 6 de febrero de 2023, dos terremotos de magnitudes 7,8 y 7,6 mataron a más de 22.000 personas y destruyeron barrios enteros en el sureste de Turquía y el noroeste de Siria. La situación es desgarradora y continúan las frenéticas operaciones de búsqueda, mientras las gélidas temperaturas y las infraestructuras dañadas dificultan enormemente los rescates. Muchas personas, voluntarios, gobiernos y grupos de rescate están prestando ayuda. En Siria, un país ya afectado por los 12 años de guerra, los socorristas están trabajando con sus propias manos y algunos equipos para excavar entre los escombros. Nos unimos a las palabras del Papa Francisco "Ahora es el momento de la compasión y de la solidaridad. Debemos dejar a un lado el odio, las guerras y las divisiones que conducen a la autodestrucción. Unámonos en nuestro dolor para ayudar a los que sufren en Turquía y Siria. Que construyamos la paz y la fraternidad en nuestro mundo."


Noticias de USG Jpic Roma

jueves, 15 de diciembre de 2022

Seguridad Alimentaria , Unión Europea



La actual crisis de seguridad alimentaria es la primera en llamar la atención del Consejo Europeo desde que se convirtió en una institución formal de la UE en diciembre de 2009. Mirando el discurso de seguridad alimentaria en el Consejo Europeo desde 1981 hasta octubre de 2022, este informe considerará los principales impulsores de la discusión en cada década. Aunque la seguridad alimentaria no ha sido un tema habitual en la agenda del Consejo Europeo en los últimos años, ha llamado la atención de los líderes de la UE en varios momentos en el pasado. Sin embargo, el impacto en el sistema alimentario causado por la invasión de Ucrania por parte de Rusia llevó a la reaparición de la seguridad alimentaria en la agenda del Consejo Europeo en la primera mitad de este año, y 2022 ya ha sido un año pico para la atención del Consejo Europeo a los problemas de seguridad alimentaria. tanto en número de reuniones como en número de conclusiones.

La seguridad alimentaria es esencial para sustentar la vida humana, pero también está interconectada con una serie de áreas políticas importantes, como el clima, la migración, las relaciones exteriores, el comercio, la salud y la agricultura. Algunos de estos vínculos se abordarán en la sesión informativa.

Union Europea 2022

lunes, 16 de mayo de 2022

Algo que podría provocar desastres écologicos



En pocas semanas comenzará a construirse el mayor proyecto de flujo de petróleo de la historia del continente africano: un oleoducto entre Uganda y Tanzania que atravesará numerosos hábitats de animales exóticos y podría provocar desastres ecológicos en caso de una fuga.

El Oleoducto de Crudo de África Oriental (EACOP) se extenderá por casi 1.500 kilómetros y su construcción fue presupuestada en 4 mil millones de dólares. Partirá desde el corazón africano en el centro de Uganda, hogar de una amplia variedad de fauna y flora en peligro de extinción, y tras atravesar el lago más grande de África llegará al noreste de Tanzania, en donde se encuentra uno de los arrecifes de coral más grandes del continente.

lunes, 9 de mayo de 2022

Oficina JPIC de ACWECA en Nairobi

 La Asociación de Mujeres Consagradas en África Oriental y Central (ACWECA siglas en inglés) ha abierto una oficina de JPIC en Nairobi para coordinar y promover las actividades de JPIC entre los institutos miembros. La Hna. Clara Mangwengwe, CPS, es la primera coordinadora nombrada para la oficina. Ella es una Hermana de la Congregación de la Sangre Preciosa de Zimbabwe. En el marco de su programa de actividades tomó contacto con la Secretaría de JPIC de USG/UISG en Roma, con el fin de aprender más acerca del trabajo. La interacción le abrió un panorama de ideas para un buen comienzo. La JPIC-Roma alienta estas oficinas constelares y está lista para colaborar con ellas.

lunes, 8 de noviembre de 2021

Encuentro del Papa Francisco con los Movimientos Populares




El de este sábado fue el cuarto encuentro entre el Papa y los representantes de los Movimientos Populares de todo el mundo, que, entre otros, congregan a trabajadores de la economía informal, cartoneros y agricultores, tras las reuniones de 2014 y 2016, en el Vaticano, y de 2015 en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.

El papa Francisco pidió hoy a los organismos internacionales de crédito la condonación de las deudas de los países pobres, "tantas veces contraídas contra los intereses de esos mismos pueblos", a la vez que, al participar del IV Encuentro Mundial de Movimientos Populares, apoyó la instalación de un ingreso básico universal y la reducción de la jornada laboral de cara a la postpandemia de coronavirus.

"Quiero pedirles en nombre de Dios a los grupos financieros y organismos internacionales de crédito que permitan a los países pobres garantizar las necesidades básicas de su gente" y "condonen esas deudas tantas veces contraídas contra los intereses de esos mismos pueblos", sostuvo a través de un video mensaje dado a conocer hoy.

"Es justo luchar por una distribución humana de estos recursos. Y es tarea de los Gobiernos establecer esquemas fiscales y redistributivos para que la riqueza de una parte sea compartida con equidad sin que esto suponga un peso insoportable, principalmente, para la clase media.

Para el Papa, otra medida posible "es la reducción de la jornada laboral" y, planteó "hay que analizarla seriamente". "Trabajar menos para que más gente tenga acceso al mercado laboral que es un aspecto que necesitamos explorar con cierta urgencia", basó su reclamo.

"Considero que son medidas necesarias, pero desde luego no suficientes. No resuelven el problema de fondo, tampoco garantizan el acceso a la tierra, techo y trabajo en la cantidad y calidad que los campesinos sin tierras, las familias sin un techo seguro y los trabajadores precarios merecen", defendió el Papa, en línea con el reclamo de las denominadas "3T" (Tierra, Techo y Trabajo) que se han convertido en el principal reclamo de los Movimientos Populares.

De todos modos, según Francisco, las propuestas "tampoco van a resolver los enormes desafíos ambientales que tenemos por delante", pero las mencionó "porque son medidas posibles y marcarían un camino positivo de orientación".

A lo largo de su discurso, el Papa reclamó también "en nombre de Dios a los grandes laboratorios que liberen las patentes" en medio de la pandemia. "Tengan un gesto de humanidad y permitan que cada país, cada pueblo, cada ser humano tenga acceso a las vacunas. Hay países donde sólo tres, cuatro por ciento de sus habitantes fueron vacunados".

En la misma línea, pidió "a las grandes corporaciones extractivas, mineras, petroleras, forestales, inmobiliarias, agro negocios, que dejen de destruir los bosques, humedales y montañas, dejen de contaminar los ríos y los mares, dejen de intoxicar los pueblos y los alimentos".

Entre los reclamos del Papa, estuvo también el pedido "a las grandes corporaciones alimentarias que dejen de imponer estructuras monopólicas de producción y distribución que inflan los precios y terminan quedándose con el pan del hambriento".

Francisco pidió también el fin del comercio de armas, el fin de "los discursos de odio, el grooming, las fake news, las teorías conspirativas, la manipulación política" y que "los gigantes de las telecomunicaciones liberen el acceso a los contenidos educativos y el intercambio con los maestros por internet para que los niños pobres también puedan educarse en contextos de cuarentena".

"Quiero pedirles en nombre de Dios a los países poderosos que cesen las agresiones, bloqueos, sanciones unilaterales contra cualquier país en cualquier lugar de la tierra", reclamó en la misma línea.

Con énfasis, proclamó además "no al neocolonialismo" y opinó que "los conflictos deben resolverse en instancias multilaterales como las Naciones Unidas". "Ya hemos visto como terminan las intervenciones, invasiones y ocupaciones unilaterales; aunque se hagan bajo los más nobles motivos o ropajes", argumentó.

En su mensaje, el cuarto al colectivo desde 2014, Francisco destacó además el trabajo de los "mártires " solidarios de los movimientos populares que "pusieron su cuerpo en la trinchera de los barrios marginados".

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Texto completo



Hermanas, hermanos, queridos poetas sociales:

Queridos Poetas Sociales

Así me gusta llamarlos, poetas sociales, porque ustedes son poetas sociales, porque tienen la capacidad y el coraje de crear esperanza allí donde sólo aparece descarte y exclusión. Poesía quiere decir creatividad, y ustedes crean esperanza; con sus manos saben forjar la dignidad de cada uno, la de sus familias y la de la sociedad toda con tierra, techo y trabajo, cuidado, comunidad. Gracias porque la entrega de ustedes es palabra con autoridad capaz de desmentir las postergaciones silenciosas y tantas veces educadas a las que fueron sometidos —o a las que son sometidos tantos hermanos nuestros—. Pero al pensar en ustedes creo que, principalmente, su dedicación es un anuncio de esperanza. Verlos a ustedes me recuerda que no estamos condenados a repetir ni a construir un futuro basado en la exclusión y la desigualdad, el descarte o la indiferencia; donde la cultura del privilegio sea un poder invisible e insuprimible y la explotación y el abuso sea como un método habitual de sobrevivencia. ¡No! Eso ustedes lo saben anunciar muy bien. Gracias.

Gracias por el vídeo que recién compartimos. He leído las reflexiones del encuentro, el testimonio de lo que vivieron en estos tiempos de tribulación y angustia, la síntesis de sus propuestas y sus anhelos. Gracias. Gracias por hacerme parte del proceso histórico que están transitando y gracias por compartir conmigo este diálogo fraterno que busca ver lo grande en lo pequeño y lo pequeño en lo grande, un diálogo que nace en las periferias, un diálogo que llega a Roma y en el que todos podemos sentirnos invitados e interpelados. «Para encontrarnos y ayudar mutuamente necesitamos dialogar» (FT 198), ¡y cuánto!

Ustedes sintieron que la situación actual ameritaba un nuevo encuentro. Sentí lo mismo. Aunque nunca perdimos el contacto —y ya pasaron seis años, creo, del último encuentro, el encuentro general—. Durante este tiempo pasaron muchas cosas; muchas cosas han cambiado. Son cambios que marcan puntos de no retorno, puntos de inflexión, encrucijadas en las que la humanidad debe elegir. Se necesitan nuevos momentos de encuentro, discernimiento y acción conjunta. Cada persona, cada organización, cada país y el mundo entero necesita buscar estos momentos para reflexionar, discernir y elegir, porque retornar a los esquemas anteriores sería verdaderamente suicida, y si me permiten forzar un poco las palabras, ecocida y genocida.

En estos meses muchas cosas que ustedes denunciaban quedaron en total evidencia. La pandemia transparentó las desigualdades sociales que azotan a nuestros pueblos y expuso —sin pedir permiso ni perdón— la desgarradora situación de tantos hermanos y hermanas, esa situación que tantos mecanismos de post-verdad no pudieron ocultar.

Muchas cosas que dábamos por supuestas se cayeron como un castillo de naipes. Experimentamos cómo, de un día para otro, nuestro modo de vivir puede cambiar drásticamente impidiéndonos, por ejemplo, ver a nuestros familiares, compañeros y amigos. En muchos países los Estados reaccionaron. Escucharon a la ciencia y lograron poner límites para garantizar el bien común y frenaron al menos por un tiempo ese “mecanismo gigantesco” que opera en forma casi automática donde los pueblos y las personas son simples piezas (cf. S. Juan Pablo II, Carta enc. Sollicitudo rei socialis, 22).

Todos hemos sufrido el dolor del encierro, pero a ustedes, como siempre, les tocó la peor parte: en los barrios que carecen de infraestructura básica (en los que viven muchos de ustedes y cientos y cientos y millones de personas) es difícil quedarse en casa, no sólo por no contar con todo lo necesario para llevar adelante las mínimas medidas de cuidado y protección, sino simplemente porque la casa es el barrio. Los migrantes, los indocumentados, los trabajadores informales sin ingresos fijos se vieron privados, en muchos casos, de cualquier ayuda estatal e impedidos de realizar sus tareas habituales agravando su ya lacerante pobreza. Una de las expresiones de esta cultura de la indiferencia es que pareciera que este tercio sufriente de nuestro mundo no reviste interés suficiente para los grandes medios y los formadores de opinión, no aparece. Permanece escondido, acurrucado.

Quiero referirme también a una pandemia silenciosa que desde hace años afecta a niños, adolescentes y jóvenes de todas las clases sociales; y creo que, durante este tiempo de aislamiento, se incrementó aún más. Se trata del estrés y la ansiedad crónica, vinculada a distintos factores como la hiperconectividad, el desconcierto y la falta de perspectivas de futuro que se agrava ante el contacto real con los otros —familias, escuelas, centros deportivos, oratorios, parroquias—; en definitiva, la falta de contacto real con los amigos, porque la amistad es la forma en que el amor resurge siempre.

Es evidente que la tecnología puede ser un instrumento de bien, y es un instrumento de bien que permite diálogos como éste y tantas otras cosas, pero nunca puede suplantar el contacto entre nosotros, nunca puede suplantar una comunidad en la cual enraizarnos y hacer que nuestra vida se vuelva fecunda.

Y si de pandemia se trata, no podemos dejar de cuestionarnos por el flagelo de la crisis alimentaria. Pese a los avances de la biotecnología millones de personas fueron privadas de alimentos, aunque estos estén disponibles. Este año, 20 millones de personas más se han visto arrastradas a niveles extremos de inseguridad alimentaria, ascendiendo a [muchos] millones de personas; la indigencia grave se multiplicó, el precio de los alimentos escaló un altísimo porcentaje. Los números del hambre son horrorosos, y pienso, por ejemplo, en países como Siria, Haití, Congo, Senegal, Yemen, Sudán del Sur pero el hambre también se hace sentir en muchos otros países del mundo pobre y, no pocas veces, también en el mundo rico. Es posible que las muertes por año por causas vinculadas al hambre puedan superar a las del COVID.[1] Pero eso no es noticia, eso no genera empatía.

Quiero agradecerles porque ustedes sintieron como propio el dolor de los otros. Ustedes saben mostrar el rostro de la verdadera humanidad, esa que no se construye dando la espalda al sufrimiento del que está al lado sino en el reconocimiento paciente, comprometido y muchas veces hasta doloroso de que el otro es mi hermano (cf. Lc 10,25-37) y que sus dolores, sus alegrías y sus sufrimientos son también los míos (cf. GS 1). Ignorar al que está caído es ignorar nuestra propia humanidad que clama en cada hermano nuestro.

Cristianos o no, han respondido a Jesús, que dijo a sus discípulos frente al pueblo hambriento: «Denles ustedes de comer» (Mt 14,16). Y donde había escasez, el milagro de la multiplicación se repitió en ustedes que lucharon incansablemente para que a nadie le faltase el pan (cf. Mt 14,13-21). ¡Gracias!

Al igual que los médicos, enfermeros y el personal de salud en las trincheras sanitarias, ustedes pusieron su cuerpo en la trinchera de los barrios marginados. Tengo presente muchos, entre comillas, “mártires” de esa solidaridad sobre quienes supe por medio de muchos de ustedes. El Señor se los tendrá en cuenta.

Si todos los que por amor lucharon juntos contra la pandemia pudieran también soñar juntos un mundo nuevo, ¡qué distinto sería todo! Soñar juntos.

1. Bienaventurados

Ustedes son, como les dije en la carta que les envié el año pasado,[2] un verdadero ejército invisible, son parte fundamental de esa humanidad que lucha por la vida frente a un sistema de muerte. En esa entrega veo al Señor que se hace presente en medio nuestro para regalarnos su Reino. Jesús, cuando nos ofreció el protocolo con el cual seremos juzgados —Mateo 25—, nos dijo que la salvación estaba en cuidar de los hambrientos, los enfermos, los presos, los extranjeros, en definitiva, en reconocerlo y servirlo a Él en toda la humanidad sufriente. Por eso me animo a decirles: «Felices los que tienen hambre y sed de justicia porque serán saciados» (Mt 5,6), «felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios» (Mt 5,9).

Queremos que esa bienaventuranza se extienda, permee y unja cada rincón y cada espacio donde la vida se vea amenazada. Pero nos sucede, como pueblo, como comunidad, como familia e inclusive individualmente, tener que enfrentar situaciones que nos paralizan, donde el horizonte desaparece y el desconcierto, el temor, la impotencia y la injusticia parece que se apoderan del presente.

Experimentamos también resistencias a los cambios que necesitamos y que anhelamos, resistencias que son profundas, enraizadas, que van más allá de nuestras fuerzas y decisiones. Esto es lo que la Doctrina social de la Iglesia llamó “estructuras de pecado”, que estamos llamados también nosotros a convertir y que no podemos ignorar a la hora de pensar el modo de accionar. El cambio personal es necesario, pero es imprescindible también ajustar nuestros modelos socio-económicos para que tengan rostro humano, porque tantos modelos lo han perdido. Y pensando en estas situaciones, me vuelvo pedigüeño. Y paso a pedir. A pedir a todos. Y a todos quiero pedirles en nombre de Dios.

A los grandes laboratorios, que liberen las patentes. Tengan un gesto de humanidad y permitan que cada país, cada pueblo, cada ser humano tenga acceso a las vacunas. Hay países donde sólo tres, cuatro por ciento de sus habitantes fueron vacunados.

Quiero pedirles en nombre de Dios a los grupos financieros y organismos internacionales de crédito que permitan a los países pobres garantizar las necesidades básicas de su gente y condonen esas deudas tantas veces contraídas contra los intereses de esos mismos pueblos.

Quiero pedirles en nombre de Dios a las grandes corporaciones extractivas —mineras, petroleras—, forestales, inmobiliarias, agro negocios, que dejen de destruir los bosques, humedales y montañas, dejen de contaminar los ríos y los mares, dejen de intoxicar los pueblos y los alimentos.

Quiero pedirles en nombre de Dios a las grandes corporaciones alimentarias que dejen de imponer estructuras monopólicas de producción y distribución que inflan los precios y terminan quedándose con el pan del hambriento.

Quiero pedirles en nombre de Dios a los fabricantes y traficantes de armas que cesen totalmente su actividad, una actividad que fomenta la violencia y la guerra, y muchas veces en el marco de juegos geopolíticos que cuestan millones de vidas y de desplazamientos.

Quiero pedirles en nombre de Dios a los gigantes de la tecnología que dejen de explotar la fragilidad humana, las vulnerabilidades de las personas, para obtener ganancias, sin considerar cómo aumentan los discursos de odio, el grooming, las fake news, las teorías conspirativas, la manipulación política.

Quiero pedirles en nombre de Dios a los gigantes de las telecomunicaciones que liberen el acceso a los contenidos educativos y el intercambio con los maestros por internet para que los niños pobres también puedan educarse en contextos de cuarentena.

Quiero pedirles en nombre de Dios a los medios de comunicación que terminen con la lógica de la post-verdad, la desinformación, la difamación, la calumnia y esa fascinación enfermiza por el escándalo y lo sucio, que busquen contribuir a la fraternidad humana y a la empatía con los más vulnerados.

Quiero pedirles en nombre de Dios a los países poderosos que cesen las agresiones, bloqueos, sanciones unilaterales contra cualquier país en cualquier lugar de la tierra. No al neocolonialismo. Los conflictos deben resolverse en instancias multilaterales como las Naciones Unidas. Ya hemos visto cómo terminan las intervenciones, invasiones y ocupaciones unilaterales; aunque se hagan bajo los más nobles motivos o ropajes.

Este sistema con su lógica implacable de la ganancia está escapando a todo dominio humano. Es hora de frenar la locomotora, una locomotora descontrolada que nos está llevando al abismo. Todavía estamos a tiempo.

A los gobiernos en general, a los políticos de todos los partidos quiero pedirles, junto a los pobres de la tierra, que representen a sus pueblos y trabajen por el bien común. Quiero pedirles el coraje de mirar a sus pueblos, mirar a los ojos de la gente, y la valentía de saber que el bien de un pueblo es mucho más que un consenso entre las partes (cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 218); cuídense de escuchar solamente a las elites económicas tantas veces portavoces de ideologías superficiales que eluden los verdaderos dilemas de la humanidad. Sean servidores de los pueblos que claman por tierra, techo, trabajo y una vida buena. Ese “buen vivir” aborigen que no es lo mismo que la “dolce vita” o el “dolce far niente”, no. Ese buen vivir humano que nos pone en armonía con toda la humanidad, con toda la creación.

Quiero pedir también a todos los líderes religiosos que nunca usemos el nombre de Dios para fomentar guerras ni golpes de Estado. Estemos junto a los pueblos, a los trabajadores, a los humildes y luchemos junto a ellos para que el desarrollo humano integral sea una realidad. Tendamos puentes de amor para que la voz de la periferia con sus llantos, pero también con su canto y también con su alegría, no provoque miedo sino empatía en el resto de la sociedad. Y así soy pedigüeño.

Es necesario que juntos enfrentemos los discursos populistas de intolerancia, xenofobia, aporofobia —que es el odio a los pobres—, como todos aquellos que nos lleve a la indiferencia, la meritocracia y el individualismo; estas narrativas sólo sirvieron para dividir nuestros pueblos y minar y neutralizar nuestra capacidad poética, la capacidad de soñar juntos.

2.- Soñemos juntos

Hermanas y hermanos, soñemos juntos. Y así, como pido esto con ustedes, junto a ustedes, quiero también trasmitirles algunas reflexiones sobre el futuro que debemos construir y soñar. Dije reflexiones, pero tal vez cabría decir sueños, porque en este momento no alcanza el cerebro y las manos, necesitamos también el corazón y la imaginación: necesitamos soñar para no volver atrás. Necesitamos utilizar esa facultad tan excelsa del ser humano que es la imaginación, ese lugar donde la inteligencia, la intuición, la experiencia, la memoria histórica se encuentran para crear, componer, aventurar y arriesgar. Soñemos juntos, porque fueron precisamente los sueños de libertad e igualdad, de justicia y dignidad, los sueños de fraternidad los que mejoraron el mundo. Y estoy convencido de que en esos sueños se va colando el sueño de Dios para todos nosotros, que somos sus hijos.

Soñemos juntos, sueñen entre ustedes, sueñen con otros. Sepan que están llamados a participar en los grandes procesos de cambio, como les dije en Bolivia: «El futuro de la humanidad está, en gran medida, en sus manos, en su capacidad de organizarse, de promover alternativas creativas» (Discurso a los movimientos populares, Santa Cruz de la Sierra, 9 julio 2015). Está en sus manos.

“Pero esas son cosas inalcanzables”, dirá alguno. Sí. Pero tienen la capacidad de ponernos en movimiento, de ponernos en camino. Y ahí reside precisamente toda la fuerza de ustedes, todo el valor de ustedes. Porque son capaces de ir más allá de miopes autojustificaciones y convencionalismos humanos que lo único que logran es seguir justificando las cosas como están. Sueñen. Sueñen juntos. No caigan en esa resignación dura y perdedora... El tango lo expresa tan bien: “Dale que va, que todo es igual. Que allá en el horno se vamo a encontrar”. No, no, no caigan en eso por favor. Los sueños son siempre peligrosos para aquellos que defienden el statu quo porque cuestionan la parálisis que el egoísmo del fuerte o el conformismo del débil quieren imponer. Y aquí hay como un pacto no hecho, pero es inconsciente: el egoísmo del fuerte con el conformismo del débil. Esto no puede funcionar así. Los sueños desbordan los límites estrechos que se nos imponen y nos proponen nuevos mundos posibles. Y no estoy hablando de ensoñaciones rastreras que confunden el vivir bien con pasarla bien, que no es más que un pasar el rato para llenar el vacío de sentido y así quedar a merced de la primera ideología de turno. No, no es eso, sino soñar, para ese buen vivir en armonía con toda la humanidad y con la creación.

Pero, ¿cuál es uno de los peligros más grandes que enfrentamos hoy? A lo largo de mi vida —no tengo quince años, o sea, cierta experiencia tengo—, pude darme cuenta de que de una crisis nunca se sale igual. De esta crisis de la pandemia no vamos a salir igual: o se sale mejor o se sale peor, igual que antes, no. Pero nunca saldremos igual. Y hoy día tenemos que enfrentar juntos, siempre juntos, esta cuestión: ¿Cómo saldremos de estas crisis? ¿Mejores o peores? Queremos salir ciertamente mejores, pero para eso debemos romper las ataduras de lo fácil y la aceptación dócil de que no hay otra alternativa, de que “éste es el único sistema posible”, esa resignación que nos anula, de que sólo podemos refugiarnos en el “sálvese quien pueda”. Y para eso hace falta soñar. Me preocupa que mientras estamos todavía paralizados, ya hay proyectos en marcha para rearmar la misma estructura socioeconómica que teníamos antes, porque es más fácil. Elijamos el camino difícil, salgamos mejor.

En Fratelli tutti utilicé la parábola del Buen Samaritano como la representación más clara de esta opción comprometida en el Evangelio. Me decía un amigo que la figura del Buen Samaritano está asociada por cierta industria cultural a un personaje medio tonto. Es la distorsión que provoca el hedonismo depresivo con el que se pretende neutralizar la fuerza transformadora de los pueblos y en especial de la juventud.

¿Saben lo que me viene a la mente a mí ahora, junto a los movimientos populares, cuando pienso en el Buen Samaritano? ¿Saben lo que me viene a la mente? Las protestas por la muerte de George Floyd. Está claro que este tipo de reacciones contra la injusticia social, racial o machista pueden ser manipuladas o instrumentadas para maquinaciones políticas y cosas por el estilo; pero lo esencial es que ahí, en esa manifestación contra esa muerte, estaba el “samaritano colectivo” —¡que no era ningún bobeta!—. Ese movimiento no pasó de largo cuando vio la herida de la dignidad humana golpeada por semejante abuso de poder. Los movimientos populares son, además de poetas sociales, “samaritanos colectivos”.

En estos procesos hay tantos jóvenes que yo siento esperanza...; pero hay muchos otros jóvenes que están tristes, que tal vez para sentir algo en este mundo necesitan recurrir a las consolaciones baratas que ofrece el sistema consumista y narcotizante. Y otros, es triste, pero otros optan por salir del sistema. Las estadísticas de suicidios juveniles no se publican en su total realidad. Lo que ustedes realizan es muy importante, pero también es importante que logren contagiar a las generaciones presentes y futuras lo mismo que a ustedes les hace arder el corazón. Tienen en esto un doble trabajo o responsabilidad. Seguir atentos, como el buen Samaritano, a todos aquellos que están golpeados por el camino pero, a su vez, buscar que muchos más se sumen en este sentir: los pobres y oprimidos de la tierra se lo merecen, nuestra casa común nos lo reclama.

Quiero ofrecer algunas pistas. La Doctrina social de la Iglesia no tiene todas las respuestas, pero sí algunos principios que pueden ayudar a este camino a concretizar las respuestas y ayudar tanto a los cristianos como a los no cristianos. A veces me sorprende que cada vez que hablo de estos principios algunos se admiran y entonces el Papa viene catalogado con una serie de epítetos que se utilizan para reducir cualquier reflexión a la mera adjetivación degradatoria. No me enoja, me entristece. Es parte de la trama de la post-verdad que busca anular cualquier búsqueda humanista alternativa a la globalización capitalista, es parte de la cultura del descarte y es parte del paradigma tecnocrático.

Los principios que expongo son mesurados, humanos, cristianos, compilados en el Compendio elaborado por el entonces Pontificio Consejo “Justicia y Paz”.[3] Es un manualito de la Doctrina social de la Iglesia. Y a veces cuando los Papas, sea yo, o Benedicto, o Juan Pablo II decimos alguna cosa, hay gente que se extraña, ¿de dónde saca esto? Es la doctrina tradicional de la Iglesia. Hay mucha ignorancia en esto. Los principios que expongo, están en ese libro, en el capítulo cuarto. Quiero aclarar una cosa, están compilados en este Compendio y este Compendio fue encargado por san Juan Pablo ll. Les recomiendo a ustedes y a todos los líderes sociales, sindicales, religiosos, políticos y empresarios que lo lean.

En el capítulo cuarto de este documento encontramos principios como la opción preferencial por los pobres, el destino universal de los bienes, la solidaridad, la subsidiariedad, la participación, el bien común, que son mediaciones concretas para plasmar a nivel social y cultural la Buena Noticia del Evangelio. Y me entristece cuando algunos hermanos de la Iglesia se incomodan si recordamos estas orientaciones que pertenecen a toda la tradición de la Iglesia. Pero el Papa no puede dejar de recordar esta doctrina, aunque muchas veces le moleste a la gente, porque lo que está en juego no es el Papa sino el Evangelio. Y en este contexto, quisiera rescatar brevemente algunos principios con los que contamos para llevar adelante nuestra misión. Mencionaré dos o tres, no más. Uno es el principio de solidaridad. La solidaridad no sólo como virtud moral sino como un principio social, principio que busca enfrentar los sistemas injustos con el objetivo de construir una cultura de la solidaridad que exprese — literalmente dice el Compendio— «una determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común» (n. 193).

Otro principio es estimular y promover la participación y la subsidiariedad entre movimientos y entre los pueblos capaz de limitar cualquier esquema autoritario, cualquier colectivismo forzado o cualquier esquema estado céntrico. El bien común no puede utilizarse como excusa para aplastar la iniciativa privada, la identidad local o los proyectos comunitarios. Por eso, estos principios promueven una economía y una política que reconozca el rol de los movimientos populares, «la familia, los grupos, las asociaciones, las realidades territoriales locales; en definitiva, aquellas expresiones agregativas de tipo económico, social, cultural, deportivo, recreativo, profesional y político, a las que las personas dan vida espontáneamente y que hacen posible su efectivo crecimiento social». Esto en el número 185 del Compendio.

Como ven, queridos hermanos, queridas hermanas, son principios equilibrados y bien establecidos en la Doctrina social de la Iglesia. Con estos dos principios creo que podemos dar el próximo paso del sueño a la acción. Porque es tiempo de actuar.

3.- Tiempo de actuar

Muchas veces me dicen: “Padre, estamos de acuerdo, pero, en concreto, ¿qué debemos hacer?”. Yo no tengo la respuesta, por eso debemos soñar juntos y encontrarla entre todos. Sin embargo, hay medidas concretas que tal vez permitan algunos cambios significativos. Son medidas que están presentes en vuestros documentos, en vuestras intervenciones y que yo he tomado muy en cuenta, sobre las que medité y consulté a especialistas. En encuentros pasados hablamos de la integración urbana, la agricultura familiar, la economía popular. A estas, que todavía exigen seguir trabajando juntos para concretarlas, me gustaría sumarle dos más: el salario universal y la reducción de la jornada de trabajo.

Un ingreso básico (el IBU) o salario universal para que cada persona en este mundo pueda acceder a los más elementales bienes de la vida. Es justo luchar por una distribución humana de estos recursos. Y es tarea de los Gobiernos establecer esquemas fiscales y redistributivos para que la riqueza de una parte sea compartida con la equidad sin que esto suponga un peso insoportable, principalmente para la clase media —generalmente, cuando hay estos conflictos, es la que más sufre—. No olvidemos que las grandes fortunas de hoy son fruto del trabajo, la investigación científica y la innovación técnica de miles de hombres y mujeres a lo largo de generaciones.

La reducción de la jornada laboral es otra posibilidad, el ingreso básico uno, es una posibilidad, la otra es la reducción de la jornada laboral. Y hay que analizarla seriamente. En el siglo XIX los obreros trabajaban doce, catorce, dieciséis horas por día. Cuando conquistaron la jornada de ocho horas no colapsó nada como algunos sectores preveían. Entonces, insisto, trabajar menos para que más gente tenga acceso al mercado laboral es un aspecto que necesitamos explorar con cierta urgencia. No puede haber tantas personas agobiadas por el exceso de trabajo y tantas otras agobiadas por la falta de trabajo.

Considero que son medidas necesarias, pero desde luego no suficientes. No resuelven el problema de fondo, tampoco garantizan el acceso a la tierra, techo y trabajo en la cantidad y calidad que los campesinos sin tierras, las familias sin un techo seguro y los trabajadores precarios merecen. Tampoco van a resolver los enormes desafíos ambientales que tenemos por delante. Pero quería mencionarlas porque son medidas posibles y marcarían un cambio positivo de orientación.

Es bueno saber que en esto no estamos solos. Las Naciones Unidas intentaron establecer algunas metas a través de los llamados Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), pero lamentablemente desconocidas por nuestros pueblos y las periferias; lo que nos recuerda la importancia de compartir y comprometer a todos en esta búsqueda común.

Hermanas y hermanos, estoy convencido de que el mundo se ve más claro desde las periferias. Hay que escuchar a las periferias, abrirle las puertas y permitirles participar. El sufrimiento del mundo se entiende mejor junto a los que sufren. En mi experiencia, cuando las personas, hombres y mujeres que han sufrido en carne propia la injusticia, la desigualdad, el abuso de poder, las privaciones, la xenofobia, en mi experiencia veo que comprenden mucho mejor lo que viven los demás y son capaces de ayudarlos a abrir, realísticamente, caminos de esperanza. Qué importante es que vuestra voz sea escuchada, representada en todos los lugares de toma de decisión. Ofrecerla como colaboración, ofrecerla como una certeza moral de lo que hay que hacer. Esfuércense para hacer sentir su voz y también en esos lugares, por favor, no se dejen encorsetar ni se dejen corromper. Dos palabras que tienen un significado muy grande, que yo no voy a hablar ahora.

Reafirmemos el compromiso que tomamos en Bolivia: poner la economía al servicio de los pueblos para construir una paz duradera fundada en la justicia social y el cuidado de la Casa común. Sigan impulsando su agenda de tierra, techo y trabajo. Sigan soñando juntos. Y gracias, gracias en serio, por dejarme soñar con ustedes.

Pidámosle a Dios que derrame su bendición sobre nuestros sueños. No perdamos las esperanzas. Recordemos la promesa que Jesús hizo a sus discípulos: “siempre estaré con ustedes” (cf. Mt 28,20); y recordándola, en este momento de mi vida, quiero decirles también que yo voy a estar con ustedes. También lo importante es que se den cuenta de que está Él con ustedes. Gracias.

martes, 22 de junio de 2021

AFROFEMINAS




 UNA NUEVA PAGINA QUE APARECE EN DEFENSA DE LOS DERECHOS DE AFRICA 

https://afrofeminas.com/2021/05/11/historia-de-un-expolio/

miércoles, 27 de enero de 2021

Informe de Oxfam&Intermon



La pobreza severa podría aumentar en España en casi 800.000 personas y llegar a 5,1 millones, disparada por la COVID-19

 Las personas más pobres en nuestro país habrían perdido, proporcionalmente, hasta siete veces más renta que las más ricas

A nivel mundial, las mil mayores fortunas ya se han recuperado, mientras que a las personas más pobres les llevará una década hacerlo

Oxfam Intermón destaca que los ERTE habrían evitado que más de 710.000 personas caigan en la pobreza y pide más políticas públicas contra la desigualdad

25/01/2021

790.000 personas habrían caído en la pobreza severa en España debido a la COVID-19, según el informe anual de desigualdad que publica la ONG Oxfam Intermón con motivo del Foro de Davos. El total de personas en esta situación, que son las que viven con menos del equivalente a 16 euros al día, podría alcanzar la cifra de 5,1 millones de personas, lo que supone un aumento desde el 9,2% registrado antes de la pandemia hasta el 10,86%.

“Los datos demuestran cómo la pandemia se ha cebado con las personas más vulnerables”, dice Franc Cortada, director de Oxfam Intermón. “Sin una respuesta adecuada, hay un grave riesgo de que la salida de la crisis profundice y eternice las desigualdades en España, empobreciendo a las personas más pobres mientras las más ricas se recuperan a paso firme. El mensaje más importante en este sentido es que las políticas públicas pueden servir para cambiar esta situación, como lo demuestran los ERTE y otras medidas como el Ingreso Mínimo Vital, aunque éste necesita mejoras urgentes en su puesta en práctica”.

Otros datos inéditos que aporta el informe:

· La tasa de pobreza relativa en España pasaría del 20,7% hasta el 22,9%, lo que supone un millón de personas más por debajo de la línea de pobreza, estimada en 24 euros al día, hasta alcanzar los 10,9 millones de personas durante el 2020.

· El decil de personas más pobres en nuestro país perdería, proporcionalmente, hasta siete veces más renta que el decil más rico.

· Los ERTE pueden haber evitado que más de 710.000 personas hayan caído en la pobreza. La medida ha sido esencial para limitar el incremento de la pobreza y la desigualdad, con una reducción estimada de 1,17 puntos en el índice de desigualdad de Gini.

· El IMV tan sólo ha llegado, según el gobierno, a 160.000 de los 850.000 hogares previstos. De haberse implementado en su totalidad durante el segundo semestre del año, Oxfam Intermón estima que el IMV habría salvado de la pobreza a 277.000 personas y reducido la pobreza severa en 230.000 personas. El índice de Gini se habría reducido en 0,5 puntos.

· El informe destaca que, por comunidades autónomas, Baleares sería la más afectada (hasta un 19,6% más de personas en pobreza relativa) seguida por La Rioja y Navarra. En números absolutos, el mayor incremento de personas por debajo de la línea de pobreza relativa se produce en Andalucía, con más de 270 mil personas, seguido por la Comunidad de Madrid y Cataluña.

· El índice de pobreza entre la población migrante alcanzaría el 57%, frente al 22,9% de media del total de la población. En situación especialmente vulnerable quedan las 300.000 personas trabajadoras en situación administrativa irregular, cuyos empleos se concentran en sectores particularmente afectados por los cierres de actividad y que quedan totalmente desprotegidos de las medidas tomadas por el gobierno.
En España, el desempleo provocado por la pandemia es el principal generador de desigualdad y pobreza, debido a la caída de ingresos de los trabajadores y trabajadoras más precarios. Los sectores sometidos al cierre durante el año 2020 mantienen un salario anual que, de media, supone un 60% del salario mediano en España, mientras que aquellos sectores que han podido tele trabajar durante los cierres mantienen unos salarios un 140% superior al salario mediano.

Personas migrantes, jóvenes y mujeres son los colectivos más afectados por la desigualdad que ha provocado la pandemia, según Oxfam Intermón. Entre las personas jóvenes, esta desigualdad en los ingresos salariales aumentó 1,6 veces por encima del promedio, mientras que la tasa de desempleo llega al 55% entre las personas menores de 20 años. Las mujeres, por su parte, constituyen el 57% de todas las personas subempleadas y el 73% de las que trabajan a tiempo parcial. El incremento del desempleo también se dobla en los niveles educativos inferiores.

“Mujer joven, migrante, con bajos estudios y perteneciente a un colectivo racializado. Ese sería el perfil más vulnerable ante los efectos de la pandemia”, explica Franc Cortada. “Pero cualquiera de esas circunstancias por separado ya conlleva una situación más difícil que la media a la hora de defenderse de esta crisis”.
La ONG propone una serie de medidas para evitar este enraizamiento de la desigualdad en España. Entre ellas, políticas de empleo alternativas para sustituir a los ERTES, que incluyan una mejora del modelo productivo, apoyo a las empresas que garanticen empleo digno, y medidas que regulen la temporalidad, parcialidad, subcontratación o falsos autónomos y que protejan a los colectivos más vulnerables como trabajadoras domésticas y migrantes. También ampliar la cobertura del IMV, agilizando trámites y requisitos y con especial foco en la reducción de la pobreza infantil. Una reforma fiscal que recaude de forma más progresiva y que luche contra la evasión y la elusión fiscales y un uso de los fondos europeos para la recuperación con mirada transformadora y enfocada a reducir la desigualdad son otras de las medidas contra la desigualdad propuestas por Oxfam Intermón.

La pandemia en el mundo

En tan sólo nueve meses, las mil mayores fortunas del mundo ya habían recuperado las pérdidas económicas originadas por la pandemia de COVID-19, mientras que los al menos 200 millones de personas que según el cálculo del Banco Mundial podrían haber caído en la pobreza por la pandemia necesitarían más de una década para recuperarse de los impactos económicos de la crisis. Los datos proceden del informe internacional de Oxfam “El virus de la desigualdad”, también publicado hoy. Según Oxfam Intermón, si los gobiernos lograran reducir la desigualdad en el mundo en un 2% anualmente, conseguirían salvar de la pobreza a esos 200 millones adicionales en 3 años en lugar de en una década.

Desde el inicio de la pandemia, la fortuna de los 10 hombres más ricos del mundo ha aumentado en medio billón de dólares, una cifra que financiaría con creces una vacuna universal para la COVID-19 y que garantizaría que nadie cayese en la pobreza como resultado de la pandemia. Al mismo tiempo, la pandemia ha desencadenado la peor crisis laboral en más de 90 años, y cientos de millones de personas se encuentran subempleadas o sin trabajo.

El informe revela que la pandemia de COVID-19 tiene el potencial de aumentar la desigualdad económica en prácticamente todos los países del mundo al mismo tiempo, una situación sin precedentes desde que empezara a registrarse este tipo de datos hace más de un siglo.

La desigualdad se está cobrando vidas. En Brasil, las personas afrodescendientes tienen un 40% más de probabilidades de morir a causa de la COVID-19 que las personas blancas. En los Estados Unidos, si la tasa de mortalidad de las personas de origen latino y afroamericano hubiese sido la misma que la de las personas blancas, aproximadamente 22.000 personas negras y latinas aún seguirían con vida. Las zonas más pobres de países como España, Francia e India presentan tasas de infección y mortalidad más elevadas. En el caso de Inglaterra, las tasas de mortalidad de las regiones más pobres duplican a las de las zonas más ricas.

“La lucha contra la desigualdad debe ser un elemento fundamental del rescate económico y los esfuerzos de recuperación”, dice Franc Cortada. “Los Gobiernos mundiales deben garantizar un acceso universal a las vacunas contra la COVID-19 y a prestaciones por desempleo para las personas que pierdan su trabajo. Deben invertir en servicios públicos y sectores con bajas emisiones de carbono para crear millones de empleos nuevos; asegurar el acceso del conjunto de la población a servicios de salud, atención social y educación de calidad. Para ello, deben garantizar que las personas y empresas más ricas paguen los impuestos que en justicia les corresponden”.

Notas para la edición:

Hay portavoces disponibles para entrevistas. Vídeos con declaraciones de Lara Contreras, responsable de Contenidos e Incidencia de Oxfam Intermón.

Tabla de incremento de la pobreza y desigualdad por CCAA.

Las estimaciones sobre España proceden del informe Superar la pandemia y reducir la desigualdad. Aquí puede consultar el informe, el resumen ejecutivo y la nota metodológica.

Las estimaciones internacionales del informe El virus de la desigualdad, que se publica hoy, día en el que comienzan los "Diálogos de Davos" del Foro Económico Mundial. Aquí puede consultar el informe el resumen ejecutivo y la nota metodológica

Oxfam Intermón realizó un primer informe sobre la evolución de la pobreza y la desigualdad debida a la pandemia el pasado mes de junio.

Contacto de prensa:


María José Agejas

+34 638 24 26 72

Mjagejas@oxfamintermon.org

María Herranz

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Acompañamiento a enfermos de Sida en la Republica Demócratica del Congo

  Publicado en las noticias del Vaticano https://www.vaticannews.va/es/iglesia/news/2026-04/sisters-project-rdcongo-hermanas-sagrado-corazon...